Especial 28 de Febrero 2025
ESPECIAL 28F 17
ABC
VIERNES, 28 DE FEBRERO DE 2025
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Se acuerda de la Expo de 1992, «un momento de gran entusiasmo y esperanza», aunque tam bién, esto mejor porque ya era más mayor, la cri sis que siguió a la burbuja inmobiliaria y que «des trozó las oportunidades de mi generación». Una crisis a la que no fue ajena Andalucía. «Ha dado pasos importantes para su modernización, pero también ha repetido vicios que parecen insalva bles. El servilismo ha sido y sigue siendo la me cánica institucional. Han mejorado muchas co sas, eso es innegable, pero me preocupa que el progreso se entienda como la homologación tec nológica. Habría que poner a salvo el duende an daluz en lugar de llenar de pantallas las escue las», sentencia. Asegura el poeta que le gusta dar clases en la que «de vez en cuando es elegida la universidad pública número uno de Estados Unidos», pero tampoco lo elogia todo de su nuevo país, una «tie rra de grandes silencios» que contrasta con «la mirada al mar, el dramatismo de la sierra entran do en el Mediterráneo y cómo el paisaje parece haber desarrollado un carácter dramático» en An dalucía. No cree que aquí haga falta «competir con na die» por ser una de las comunidades más pujan tes porque ya es «la región vertebradora de Espa
ña», puesto que Andalucía es sitio de poetas y los poetas «son los legisladores de un mundo simbó lico». Su progreso, apunta, está en su pasado, en su «intuición mágica, en su saber de la tierra», y por eso no hay que «desperdiciar recursos bus cando un objetivo absurdo», como cuando Gra nada «creyeron ser que podían ser el Silicon Va lley de España o de Europa». Andalucía, por el contrario, debe ser «el centro cultural de Europa» y para ello habría que «po tenciar sus universidades, sus escuelas de arte, sus conservatorios y museos, sus librerías, sus in dustrias culturales… Eso es lo que Andalucía tie ne para darle al mundo: la verdadera lucha es con el duende», insiste. La opción de celebrar No ve «inconveniente» en celebrar el Día de An dalucía. «Yo celebro que soy andaluz cada vez que me hablan de Lorca o de Picasso al otro lado del Atlántico. He descubierto que me siento mucho más andaluz que español», reitera, aunque deja claro que sus raíces «no coinciden con ningún país». Porque es griego, como dijo al principio, pero «tal vez haya en mí algo de musulmán o de gitano; de fenicio sin duda». Por último, cuando se le pregunta cómo ve su oficio en la tierra que ha dejado, el panorama na rrativo y poético andaluz, sale en una encendida defensa, de nuevo, de su paisano y mentor Luis García Montero. «Si sobrevive a la envidia, tal vez lo reciban en Estocolmo», el lugar donde se en tregan los Nobel. «Hay mucho talento en Anda lucía, hay una inclinación natural al arte como tal vez no exista en ningún otro lugar. Eso es lo que hay que estudiar y preservar», finaliza.
VALVERDE APUESTA POR «PONER A SALVO EL DUENDE EN LUGAR DE LLENAR DE PANTALLAS LAS ESCUELAS»
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