Gurme Cádiz N17 Invierno 2024

Psicólogos de Sala Ricardo García Pino, de Alevante (Chiclana)

Claudia GR Moneo Fotos: Francis Jiménez

Ricardo García Pino (Jerez, 1986) nos recibe vestido de capitán de la sala del restaurante Alevante, ubicado en el Hotel Gran Meliá Sancti Petri. “¿Sabes lo que significa esto? Cuanto más líneas tengas, más problemas tienes”, ríe señalando los galones que distinguen su cha quetilla. Le gusta ser resolutivo, tenerlo todo bajo control y sentirse parte de un equipo humano. El jerezano, que ha trabajado en gas tronómicos de Italia, Londres y Francia, presu me de los 9 profesionales gaditanos a los que capitanea en Alevante: “Creo que no hay nadie como nosotros para defender la cocina de nuestra provincia. Estamos muy arraigados a Cádiz”. ¿Su truco? “No dejar de ser tú. Que el cliente se sienta cómodo. Soltar esa guasa gaditana, pero elegante, fina. Esa línea delgada entre la profesionalidad y esa gracia, ese ‘age’. Que hace que todo el mundo quiera volver a nuestra tierra”. ¿Cómo comienza en el sector de la hostele ría? Comencé cuando tenía unos 18 años. Siempre he sido una persona que me he querido valer

por mí mismo. No he querido depender nunca de mi familia. Entonces empecé a trabajar en la hostelería desde muy joven. Empecé a hacer servicio de catering en Las Vides los fines de semana, y lo compaginé con los estudios entre semana. ¿Estudió en la Escuela de Hostelería de Jerez? Sí, pero eso fue más adelante. Cuando terminé el Bachillerato, mi padre quería que hiciese una carrera. Lo típico. Entonces, estudié Ciencias de la Educación. Que el destino es muy capri choso. Porque parece que los estudios que yo he hecho anteriormente no iban a servir para nada, pero sí que me han servido, y bastante. ¿Ve muchas veces el restaurante como si fuese una clase con niños? [Ríe]. ¿Sabes qué significa maitre? Maestro. Pues claro que me veo reflejado. Por ejemplo, yo tengo dos niños, uno de 8 y otro de 6. Para ellos la persona idílica en su vida es el profesor. Es su ejemplo. El que les enseña, les guía… Al fin y al cabo, yo no dejo de enseñar y educar,

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