Pasión en Córdoba 20230222

VALERIO MERINO

En la imagen central, cultos a la Virgen de la Candelaria en San Francisco. Sobre estas líneas, altar del quinario del Cristo de la Buena Muerte. Debajo, procesión claustral con el Santísimo en los cultos de la Expiración

Para ser consecuentes nadie, ni siquiera el celebrante, tiene derecho a dar la espalda al altar de cultos (o al reta- blo). Sin embargo, una vez generalizada y asumida como ‘normal’ la demolición litúrgica emanada del Vaticano II y puesto el sacerdote, en lamisa, de espaldas al retablo (y al altar de cultos), ¿qué sentido tiene ya un retablo o un altar de cultos si el sacerdote, que actúa ‘in persona Christi’ da la espalda a la representación del cielo o del Calvario que es el retablo (o el altar de cultos)? Ya lo dijo el recordado cofrade cordobés FranciscoMel- guizo: «Para que unos cultos salgan bien, hacen falta tres cosas: el montaje del altar, la elección del predicador y el acompañamiento musical.» Elegir un buen predicador es hoy mucho más difícil, porque hay pocos sacerdotes y no puedenmultiplicarse; por otra parte, no parece que la ora- toria sagrada sea una asignatura a la que se preste mucha atención en seminarios y noviciados. El componentemusical vive un buenmomento. Hay co- ros y capillas musicales —vinculados a cofradías o inde- pendientes— que tienen un magnífico nivel y aportan so- lemnidad y seriedad a los cultos, aunque habría que cui- dar el repertorio: himnos como el ‘Canticorum Iubilo’ deberían desaparecer de los cultos cuaresmales, como de- saparecieron los coros rocieros.

VALERIO MERINO

A todos los actos religiosos no incluidos en la liturgia oficial de la Iglesia, ésta los despacha bajo el ambiguo epí- grafe de ‘pia exercitia’, donde caben desde las romerías y peregrinaciones hasta las procesiones y el rezo del rosario en familia que son, para la Iglesia, válidos y correctos, pero como de segunda o tercera. Los cultos de las cofradías, en sí mismos y aparte de la misa, puesto que tienen sus pro- pios ritos y oraciones, ¿sonmeros ‘pia exercitia’ incluso si en ellos se da culto al Santísimo Sacramento? Los altares de cultos monumentales cubrían en todo o en gran parte los grandes retablos, y lo hacían para cum- plir su misma función: el retablo −y el altar de cultos− re- presenta de forma plástica la realidad espiritual hacia la que se orienta el culto y crea un ambiente propicio a la ora- ción personal y colectiva; todas las miradas y las voces se orientaban hacia ese espacio sagrado. Lógicamente, el al- tar de cultos —y el retablo— se levanta para que todos di- rijan su mirada física hacia él como símbolo de su orien- tación espiritual hacia Dios (o hacia la Virgen).

Made with FlippingBook - professional solution for displaying marketing and sales documents online